1Pica finamente la albahaca, la cebolla y la zanahoria, reserva aparte. Machaca los ajos.
2Escurra los tomates de forma tal que únicamente quede su pulpa, quitándole todas las semillas.
3Caliente a fuego medio alto, cinco cucharadas de aceite, junto con el ajo y deje cocer hasta que el ajo esté dorado.
4Agregue la cebolla, la zanahoria y el perejil, baje el fuego a medio y cocine hasta que estén blandos, la cebolla debe estar transparente, no deben dorarse.
5Baje el fuego a su mínima potencia y agregue los tomates, la albahaca y salpimente al gusto.
6Deje cocer durante veinticinco minutos, hasta que se forme una salsa espesa y el aceite esté en la superficie.
7Retire del fuego, deje enfriar ligeramente y luego pase por el tamiz. Puede retirar el ajo si lo desea.
8Antes de servir o rociar la pasta recaliéntela y añada la última cucharada de aceite para resaltar el sabor.