1Quitar la cáscara de los limones, sin que quede parte blanca.
2Poner la cáscara de limón en un tarro y las cubrirlas con alcohol de “boca”.
3Dejar que el limón se empape bien y seguidamente añadir alcohol hasta doblar la cantidad.
4Tapar bien el recipiente y dejarlo reposar durante siete días en un lugar oscuro y fresco dándole unas vueltas cada dos días.
5Pasada una semana, vaciar el tarro con un colador dentro de un recipiente.
6 Es preferible colarlo un par de veces para que se vayan todas las impurezas del limón.
7Luego poner en una olla grande de acero inoxidable tres litros y medio de agua y añadir el azúcar.
8Poner a hervir y cuando empiece la ebullición, dejar hervir durante diez minutos.
9Dejar enfriar el jarabe ya que no se puede mezclar el alcohol con el jarabe caliente.
10Una vez bien frío, dependerá del grado alcohólico que deseemos para nuestro limoncello, se tendrá que añadir un poco más de agua.
11Finalmente mezclar todo y embotellar bien tapado. Se sirve muy frío