1Para la Gelatina Calentar un poco del vino con el agar-agar y disuélvalo a fuego lento.
2Agregar el resto del vino y verter en un recipiente de plástico forrado con película transparente; poner a enfriar en el refrigerador.
3Para el Helado Poner a calentar la crema con el trozo de regaliz cortado en trocitos y dejarla en infusión durante diez minutos.
4Colar e incorporar la crema al helado con la ayuda de una espátula. Mientras tanto, derretir el chocolate a baño María.
5Formar cuatro conos con papel para hornear enrollado y sellar con cinta adhesiva. Rellenar con la mezcla del helado y vuelva a ponerlo en el congelador para que se congele.
6Batir las claras con el azúcar glas, agregar la mantequilla fundida tibia y después la harina.
7Incorporar los pistaches tostados y finamente picados y extender sobre un papel para hornear.
8Cocinar a 200°C durante cuatro minutos hasta que se dore y desmoldar sobre unas pequeñas tazas volteadas al revés para darle forma.
9Desmoldar los conos del papel para hornear, servirlos y colocarlos sobre una hoja delgada de pasta crujiente (hecha con harina sin levadura, además de azúcar o miel) poniendo al final la gelatina de vino licoroso dulce.