1En un tazón mezcle el queso ricotta con las yemas, el jamón y el queso provolone picado. Añada el perejil, sal, pimienta recién molida y jugo de limón. Mezcle hasta integrar por completo y forme una bola tersa y solida al tacto. Deje reposar en el tazón.
2Aparte prepare la pasta haciendo una fuente con la harina sobre una tabla de picar. Agregue los huevos en el centro y una pizca de sal. Mezcle, si está demasiado dura, ponga un poco de agua tibia.
3Utilizando un rodillo extienda la pasta hasta obtener una hoja delgada. En la hoja colocada sobre la tabla de picar, acomode pequeños montículos del relleno, dejando una separación de cinco centímetros entre ellos.
4Rellene una hoja de esta manera y cubra con otra hoja de pasta. Utilizando una rueda giratoria para cortar pasta, corte los calcioni (buñuelos) presionando las orillas ligeramente con sus dedos para rellenar los espacios vacíos.
5Vierta el aceite en una sartén de hierro fundido y cuando este caliente, fría los "caltioni" en tandas hasta que estén dorados.
6Retire con ayuda de una espumadera, escurra sobre toallas de papel y sirva bien calientes.