1Mezcle la levadura con azúcar y 120 mililitros de agua tibia, revuelva hasta que todo se haya disuelto. Deje reposar cerca de diez minutos, hasta que se espume.
2Mezcle la harina, el queso y la sal en otro recipiente e integre la mezcla de levadura, el aceite y el jugo de limón hasta lograr una masa firme.
3Amase sobre una superficie enharinada de diez minutos, hasta que esté tersa y elástica. Colóquela en un tazón engrasado con aceite, cubra y deje levar dos horas, hasta que duplique su tamaño.
4Caliente sesenta mililitros de aceite en una olla. Añada la cebolla y saltee de cuatro minutos, hasta suavizar.
5Agregue los tomates, sazone con sal y pimienta. Tape y deje hervir una hora. Después ponga el perejil, la mitad de los filetes de anchoa y el queso pecorino y retire del fuego.
6Precaliente el horno a 220°C. Engrase con aceite una charola y pase la masa esponjada habiéndola amasado antes un poco y extiéndala.
7Hornee durante diez minutos. Retire del horno y unte la mitad de la salsa. Hornee cinco minutos más, hasta que la base esté casi completamente cocida.
8Mientras tanto, caliente dos cucharadas de aceite en una sartén. Añada las migas de pan y fría de cuatro minutos, hasta que estén doradas y crujientes.
9Unte la salsa restante sobre la focaccia. Espolvoree con los filetes de anchoa restantes y migas de pan.
10Hornee de cinco a diez minutos más, hasta que la cubierta esté ligeramente dorada.