Originariamente se preparaba para las fiestas, porque es algo fácil de compartir y de comer a cualquier hora, de pie y con las manos, lo que permite saciar el hambre que entra al trasnochar y comer mientras uno baila o se desplaza para conversar con diferentes personas.
Recapte es una palabra catalana que significa provisión.
Este tipo de coca se acompaña frecuentemente con un par de arenques puestos encima antes de introducir en el horno o bien un trozo de butifarra por persona.
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