1Poner la harina con el agua hasta obtener una masa lisa y elástica, hacemos una bola y la ponemos en una bolsa de plástico para que repose por treinta minutos.
2Cortar la bola en dos porciones y con cada una hacer un cordoncito largo que se va cortar en trocitos de cinco centímetros.
3Poner en el medio de cada trocito una aguja de ganchillo y enrollar con las dos manos abiertas hasta que se forme como un tubo de pasta, serán los fusillis.
4Sacar con cuidado la aguja y poner los fusillis a secar sobre una mesa espolvoreada por harina.
5En un cazo, calentar tres cucharadas de aceite con la guindilla desmenuzada y el diente de ajo.
6Cuando se ponga dorado añadir el tomate, una cucharadita de azúcar, una pizca de sal y dejar cocer a fuego muy lento durante treinta minutos.
7Pasado este tiempo, añadir los boquerones sin espinas. Cocer de seis a ocho minutos y apagar el fuego.
8Poner abundante agua salada al fuego en una cacerola y llevar a ebullición.
9Agregar al agua salada los fusillis, dejándolos cocer unos diez minutos o poco más; escurrirlos condimentar con la salsa de boquerones, completando con abundante perejil picado.