1Pela los huevos duros, después córtalos por la mitad a lo largo y retira las yemas.
2Coloca las yemas cocidas en un recipiente y aparte derrite la mantequilla en una cacerola, a fuego medio.
3Retira la cacerola del fuego y añade la harina, mezcla con intensidad para obtener una pasta homogénea.
4Añade poco a poco la leche, a la cacerola, y agita con cuidado, mezcla y evita que se formen grumos.
5Sazona la salsa de la cacerola con sal y nuez moscada en polvo.
6Calienta la salsa, y mezcla hasta que espese, dejar que hierva un minuto, sin dejar de mover.
7Retira la salsa del fuego, y mezcla la salsa con una yema cruda y el queso parmesano hasta incorporar bien.
8Aparte vierte las claras crudas en las yemas cocidas, y pica el jamón y el perejil.
9Añade el jamón y el perejil al recipiente de las yemas cocidas y mezcla todo muy bien.
10Añade un poco de la mezcla del recipiente con jamón dentro de las claras cocidas, y únelas formando otra vez los huevos.
11Enharina los huevos que se formaron, aparte bate el pan rallado con una pizca de sal, y espolvorea con esto los huevos.
12Deberá de quedar una capa, como si fuera el cascaron, luego calienta el aceite en una sartén.
13Fríe los huevos hasta que estén dorados a fuego alto, luego retíralos de la sartén y retira el exceso de aceite.
14Sirve de inmediato con la salsa preparada caliente.