1Calentar un litro de caldo y cuando empiece a hervir agregar el arroz.
2Cuando el arroz esté cocido y seco, retirarlo del fuego, y agregar cien gramos de mantequilla y el queso parmesano.
3Mezclar muy bien el arroz y dejar que se enfríe un poco; entonces añadir, una por una, las yemas de huevo.
4Mezclar bien el arroz y dejar que se enfríe completamente.
5Untar un refractario para soufflé, con la mantequilla restante; de dos litros y medio de capacidad.
6Espolvorear el refractario con el pan rallado, teniendo cuidado que éste quede muy bien pegado a las paredes. Después sacudir el refractario para que se caiga el pan sobrante.
7Freir, en mantequilla al gusto, los hígados cortados en trocitos.
8Rociar los hígados con un poco de vino y, una vez que éste se haya evaporado, añadir los chícharos, bien escurridos.
9Dejar cocer los chícharos durante cinco minutos a fuego muy bajo, y sazonar todo con sal y pimienta.
10Una hora antes de servir, encender el horno, batir las claras de los huevos a punto de nieve y agregarlas al arroz mezclando suamente.
11Colocar en el fondo del refractario una capa de arroz y después colocar los higaditos con los chícharos.
12Cubrir el refractario con el arroz restante, y nivelar bien la superficie; y meter el refractario al horno, no muy caliente.
13Dejar cocer el arroz por unos veinticinco minutos. Luego retirarlo del horno y pasarlo inmediatamente a la mesa